Marketing de cercanía: cómo posicionar tu restaurante en tu propio barrio o comuna
Un restaurante en Ñuñoa no necesariamente compite con uno en Las Condes, ni uno en Concepción con uno de Temuco. Para la mayoría de los locales gastronómicos, el cliente real vive, trabaja o pasa regularmente por un radio de pocas cuadras, y ahí es donde conviene concentrar el esfuerzo de marketing antes de pensar en llegar a toda la ciudad.
Conocer literalmente quién vive y trabaja cerca
Antes de diseñar cualquier estrategia, conviene entender quién circula por la zona durante el día: oficinas cercanas que generan público de almuerzo entre semana, un colegio que trae padres a la salida, o un sector residencial que llena el local los fines de semana en la noche. Cada uno de esos públicos responde a horarios y mensajes distintos, y no tiene sentido tratarlos como si fueran el mismo cliente.
Aparecer donde la comunidad del barrio ya está mirando
Grupos de vecinos en redes sociales, cuentas de Instagram dedicadas a recomendaciones de un barrio específico, o boletines de juntas de vecinos suelen tener menos seguidores que una cuenta gastronómica nacional, pero el público que tienen es exactamente el que vive a pocas cuadras del local. Participar ahí con publicaciones relevantes, sin sonar como publicidad forzada, suele rendir mejor que una campaña amplia dirigida a toda la comuna.
Construir alianzas con otros negocios cercanos
Una cafetería puede recomendar el restaurante de al lado para el almuerzo, y ese restaurante puede recomendar la cafetería para el café después de comer. Este tipo de alianzas informales entre negocios vecinos, sin que haya dinero de por medio, genera un flujo de clientes cruzado que beneficia a ambos sin necesidad de invertir en publicidad paga.
Usar la ubicación como parte del mensaje, no solo como un dato
En vez de solo mencionar la dirección, vincular el restaurante con el barrio mismo (su historia, sus características, lo que lo hace distinto de otras zonas de la ciudad) le da al negocio una identidad más fuerte que simplemente "estamos ubicados en tal calle". Esto también ayuda a que el restaurante se sienta parte de la comunidad, en lugar de un negocio más instalado en el sector.
La publicidad pagada también puede ser hiperlocal
Las plataformas de publicidad digital permiten segmentar anuncios por radio geográfico, llegando solo a personas que están físicamente cerca del local en ese momento. Para un restaurante de barrio, esto suele ser mucho más eficiente en términos de costo que una campaña amplia dirigida a toda la comuna o a toda la ciudad, porque cada peso invertido llega a alguien que efectivamente puede llegar caminando.
Crea el menú digital de tu restaurante gratis
Sube tu carta, recibe pedidos por WhatsApp y actualiza precios en segundos. Sin tarjeta de crédito.